27 de enero de 2009

Bao Quan Li (Palma envuelve el puño)




Cuando practicamos Tai Chi Chuan o cuando realizamos ejercicios de aprendizaje con otros compañeros siempre se realiza al principio y al final un saludo, en el que nos inclinamos hacia delante envolviendo con la palma izquierda el puño derecho.


Unas escuelas acompañan este saludo con una inclinación otras en cambio no, simplemente se colocan los brazos a la altura del pecho de forma redondeada y se une el puño con la palma siempre ocultando el dedo pulgar en signo de humildad.

La mano izquierda cerrada en puño rememora el carácter chino “luna” y la mano derecha extendida el carácter “sol” unidos forman la palabra Ming que representa a esta dinastía.


Este saludo de origen militar era utilizado por las personas que luchaban contra los Manchúes durante la dinastía Ching (1644-1911) y que fue adoptado como señal de identidad de las artes marciales en el templo de Shaolín. Igualmente, fue usado como saludo secreto de los revolucionarios.


Hoy en día el saludo es señal de respeto por antonomasia, respeto en primer lugar a las reglas de ética, moralidad, honestidad que presiden o deben presidir toda lucha entre dos compañeros e incluso enemigos.

Respeto por el profesor que juzgará esa lucha y que nos socorre y rectifica nuestros errores en la vía.

Respeto por el lugar en el que se practica, simbolizando con ello, que entendemos esta lucha como un camino de evolución interior y no sólo el marco para llevar a cabo una pelea.

Respeto por uno mismo.

Con este saludo hacemos pública nuestra intención de ser honestos en el combate y, lo que es igual de importante, que si percibimos en el contrincante una falta de respeto hacia nosotros o hacia los principios que enmarcan la contienda, nos reservamos el derecho a renunciar a la lucha.


Hasta para combatir es preciso elegir al enemigo, se está dispuesto a perder pero siempre que la competencia esté regida por el mutuo respeto y la máxima honestidad.
En el fondo la lucha con las sombras es un aprendizaje sobre uno mismo y sobre la vida, no una mera competición en la que todo vale. No, en Tai Chi Chuan, como en la vida, no todo vale, ni debe valer.


El tai Chi Chuan es un modelo de aprendizaje nunca de dominación.

El puño representa la fuerza o agresividad mientras que la palma extendida representa la inteligencia; es decir “la inteligencia dominando la fuerza”.En el mismo plano hay maestros que explican que el puño cerrado representa además de fuerza, audacia; mientras que los cuatro dedos alzados de la mano izquierda simbolizan la moralidad, la inteligencia, la energía física y la habilidad del practicante de Tai Chi. Como de la fuerza y la audacia pueden surgir violaciones de las reglas, la mano izquierda sobre el puño derecho simbolizan el poder de la moral y la inteligencia.

La dureza de la fuerza queda pues acogida en la flexibilidad representada por la palma izquierda.

Otro significado es que los cinco dedos del puño representan los cinco lagos más famosos de China (Dong Ting, Tài, Päng Yáng, Qïng Hâi y Hü Lün) mientras que los cuatro dedos de la mano extendida representan los cuatro océanos del mundo (Pacífico, Atlántico, Índico y Ártico) siendo la unión de ambas manos la simbolización del hermanamiento de las diferentes razas que habitan la tierra:“wû hú si hâi jié xiöng di”

“Dentro de los cuatro mares y los cinco lagos, todos somos hermanos”.

1 comentario:

Paquita Cervera Riera dijo...

Es curioso como cada país, religión... tiene sus costumbres, ideologias... Me ha gustado muho el relato de (La palma envuelve el puño)
Fabulosa la última frase.
“Dentro de los cuatro mares y los cinco lagos, todos somos hermanos”.
Paquita Cervera